Propósito

cinembargo es un blog para los que queremos aprender del cine desde el ver, el hablar, el escribir y el compartir ideas.

7.02.2007

Comentario

Saludos. El miércoles pasado, por un momento, el tema de conversación en la cafeteria fue el tango, por eso quiero compartir con ustedes este pequeño comentario de una de mis películas favoritas: "Tango" del director Carlos Saura. También es una invitación a verla.
Me gustaría saber que piensan.
UN TANGO DE ENSUEÑO


Una película que une la incertidumbre de la realidad y la imaginación; que deja como resultado un espectador pasmado por coreografías llenas de elegancia; y que combina iluminaciones sublimes con el tango, uno de los géneros musicales más emotivos del mundo, es apenas un acercamiento a la película Tango del director Carlos Saura, que de entrada propone dos posibilidades de ser vista: como una historia de amor por medio de un montaje musical, o, como un montaje musical por medio de una historia de amor. Esta primera opción, obliga al espectador a intentar descubrir la intención del director al proponer escenas de más de 10 minutos de baile; además, resultaría innecesario para los efectos que busca una historia de amor –que la cámara sea testigo de los procesos emocionales de la pareja y de conflictos que van más allá de conocerse o enamorarse-, mostrar largas escenas donde actores –que además son músicos- interpretan un tango exaltando en cada instrumento su hermosura; o darle al espectador coreografías completas donde se enfatiza en cada paso y en cada movimiento. En la segunda opción en cambio, hay una fuerza narrativa tan fuerte que no deja pasar, incluso, al espectador más distraído y que lo obliga a darse cuenta de la prioridad y constancia que tienen las escenas de baile durante toda la película; pero, a pesar de la intencionalidad coreográfica y musical de Tango, hay una historia de amor que se toma como pretexto para desarrollar el argumento, lo cual no quiere decir que este pretexto sea subestimado o se considere parte irrelevante en la película, por el contrario, es un pretexto bien elaborado que indiscutiblemente no pasa desapercibido, porque se explota los sentimientos de un hombre que nos da la llave de sus emociones, que nos invita a conocer su historia de amor; un personaje llamado Mario que intenta hacer una película y en la búsqueda de posibles imágenes, su mente se transforma en un escenario de representación que percibe el contacto de personajes que causan su estado emocional, donde cada emoción está guiando cada baile y en cada baile se evidencia una historia.

El trabajo conceptual de éste director español, busca establecer una relación entre personajes, espacio e iluminación; este último, es uno de los elementos más emotivos en la película, porque el alto contraste genera la característica principal de Tango: la pasión en todas sus dimensiones, pasión que se percibe desde los juegos en la composición que se mantienen por encuadres minuciosos con coreografías que, además, trascienden a temas políticos, pero sobre todo, artísticos.

Tango nos ofrece un sin número de imágenes poéticas; coreografías que nos transportan a los arrabales Argentinos; bailarines como Julio Bocca y Cecilia Narova, que indiscutiblemente confirman lo sensibles que somos a la imagen y a ese bandoneón lleno de historia.


Erika Montoya Valencia

2 comentarios:

Carlos Andrés dijo...

Me gusta tu texto. Y ya me quedó la tarea de ver la película. Interesante eso de las dos lecturas posibles.

Andrés Ramírez dijo...

Enigmáticamente atractivo al deleite de un lector sediento de sensaciones, una singular forma de interpretación que da pie a un deseo simple y no por ello fácil...entender el personaje en su magnitud y desentrañar sus más profundos anhelos esa es la verdadera tarea, más sin embargo elogio tu capacidad para concretar tus ideas y en acuerdo con carlos andrés, deseo verla una vez más de una manera diferente.